Lo hemos repetido en múltiples ocasiones: el buen estado de nuestra boca es un factor clave para que el resto del organismo funcione correctamente. La presencia de bacterias en la zona bucal puede hacer que las toxinas entren en el sistema circulatorio y lleguen a afectar a diferentes partes del cuerpo, con lo que conviene que esa vía de entrada quede cortada con una salud dental correcta.

De entre todas las consecuencias que puede tener en nuestro sistema un mal estado bucal, una de las más graves es la que tiene que ver con el embarazo. Y es que cuando una mujer está gestando un bebé, debe extremar las medidas de higiene porque el feto puede verse afectado de forma muy directa.

Se trata, además, de una época en la que las encías de la mujer se vuelven mucho más sensibles, con lo que aumenta el riesgo de que se dé una gingivitis (inflamación de las encías que provoca enrojecimiento y tendencia al sangrado). Es bastante común que los problemas en las encías de la embarazada surjan a lo largo del segundo mes de gestación, llegando a su máximo en el octavo mes. Además, si la mujer ya sufría problemas de este tipo cuando se quedó en estado de buena esperanza, es habitual que este cuadro se agrave en esa etapa.

Durante el embarazo, es de mayor importancia aún llevar un cuidado y una higiene lo suficientemente adecuados como para prevenir la enfermedad periodontal, ya que los efectos de las bacterias son capaces de alterar la salud sistémica y afectar al desarrollo del bebé. Además, y tal como explica el implantólogo y periodoncista Jorge Ferrús, “los cambios hormonales que experimentan las mujeres embarazadas reducen el flujo salival, provocando que avancen las caries incipientes y se inflamen las encías”. En relación con el efecto de la periodontitis sobre el estado del feto, el doctor Ferrús advierte del peligro de que las bacterias y las toxinas que se generan en las encías penetren en el sistema circulatorio y atraviesen la barrera hematoplacentaria, accediendo al interior del feto y causando problemas en su crecimiento normal.

Por todo esto, resulta vital que cuando la mujer conozca la noticia de su embarazo no tarde en acudir a la consulta de su dentista, para que éste evalúe su estado y tome las pertinentes medidas en caso de riesgo.

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