Cada vez más médicos sostienen que el estado de La salud bucodental y las enfermedades cardiovasculares se relacionan de forma decisiva.

Aparecen, por ejemplo, casos de deportistas que mejoraron su rendimiento o dejaron de lesionarse de forma habitual después de un tratamiento bucodental. O enfermedades que fueron detectadas a partir de una revisión de la dentadura.

Pero sin duda una de las relaciones sobre las que más se pone el foco es la que existe entre la situación de la salud bucal y las enfermedades cardiovasculares y los vasos sanguíneos. La conexión entre ambas cosas se debe a la propagación de bacterias y gérmenes, que se trasladan desde la boca al resto del organismo por medio del torrente sanguíneo. Al llegar al corazón, se adhieren a las paredes y provocan inflamaciones, con consecuencias como la endocarditis (infección del revestimiento interno del corazón), la arteriosclerosis (obstrucción de las arterias) o la apoplejía (suspensión de la actividad cerebral que desemboca en parálisis muscular).

Así, cuando el paciente padece de una enfermedad periodontal, esto puede producir que se liberen en su sangre factores inflamatorios que se propagan por todo el cuerpo, llegando a zonas tan sensibles como el corazón. Este hecho llega a ser de gravedad si tenemos en cuenta que, aunque muchas de ellas ni siquiera lo sepan, actualmente el 80% de las personas mayores de 35 años tienen problemas en las encías, entre los que destaca la periodontitis (inflamación de las encías). Si ya de por sí es una enfermedad que con frecuencia da lugar al deterioro o incluso a la caída de los dientes, el hecho de que pueda llegar a desembocar en problemas cardiovasculares hace que las precauciones deban ser extremas a la hora de cuidar la salud de las encías.

Haríamos bien, en definitiva, en estar muy pendientes de nuestra salud bucal para evitar enfermedades cardiovasculares entre otras. La combinación de una adecuada higiene diaria y visitar regularmente a un especialista es la mejor forma de prevenir problemas que pueden extenderse por el organismo y acabar dándonos un disgusto. No podemos descuidarnos ni darle la espalda a la realidad: los problemas cardíacos son la primera causa de mortalidad en España y cualquier tipo de prevención es poca para controlar este riesgo. ¿Por qué no comenzar por cuidar nuestra boca como es debido?

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